El pasado 8 de septiembre se celebró el Día Mundial de la Fisioterapia. Este año, World Physiotherapy ha centrado la campaña en las enfermedades cardiovasculares y el ictus. Desde Fundación Dignia queremos aprovechar la fecha para señalar un terreno menos visible de esta profesión: el de los cuidados paliativos.
Cuando se piensa en un equipo de paliativos, la imagen que aparece casi siempre es la del médico. Pero el acompañamiento al final de la vida es interdisciplinar por definición, y la fisioterapia aporta ahí herramientas muy concretas, como control del dolor y de la rigidez, el manejo respiratorio, la prevención de úlceras y contracturas, movilizaciones y transferencias seguras, y formación al cuidador, que suele ser quien pasa más horas junto a la persona enferma. Ninguna de estas intervenciones busca curar. Buscan confort, alivio y dignidad en el tiempo que queda.
Entre quienes llevan años poniendo en práctica este enfoque está Ana Herrera de Hoyos, quien además de consejera de nuestra Fundación, es fisioterapeuta con más de veinte años de experiencia en neurorrehabilitación, presidenta de la Comisión de Neurología del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, del que es candidata a su decanato para seguir ayudando a la profesión desde dentro. Con este motivo, le han realizado excepcionales entrevistas recientemente.
En La Razón, por ejemplo, Ana explica que «Existe muchísimo estigma con los cuidados paliativos y se considera algo triste. Sin embargo, no se limitan solo al final de la vida: buscan aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades graves. Nuestro primer objetivo es aliviar el dolor, pero también mejorar la calidad de vida de la persona, hasta el final».
En Marca y 20 Minutos (puedes leer la entrevista aquí) ha insistido en el peso de la neurorrehabilitación para retrasar la dependencia y en el fisioterapeuta como figura esencial del equipo asistencial.
De esa misma convicción nacio El arte de cuidar. Manual de cuidados sin dolor, el libro que Ana Herrero publicó con el apoyo de Fundación Dignia. Es una guía práctica para profesionales y para cuidadores sin formación, que aterriza lo que más preocupa en el día a día: el dolor, la respiración, la digestión, los cambios posturales… Está escrito para consultarse en mitad del problema. Puede adquirirse aquí y ayudar a la Fundación Dignia: El arte de cuidar. Manual de cuidados sin dolor.